12 marzo 2009
5 minutos

Nada queda luego de que todo se quema, la cúspide viene y me cae encima.

Hoy desayunamos arepas con tres tipos de quesos; la charla rodeo todo lo que hicimos el día de ayer. Nada parecía importarnos hasta que los 5 minutos dieron la pausa más grande que nadie conoce.
Odio a Einstein y su relatividad...
No mentira no odio a Albert, sin embargo que difícil es sentir que hay momentos que duran tan poco y otros (donde no haces nada) son "eternos".
Todo para prepararnos para la muerte.
¡Que absurdo!
10 marzo 2009

3:01 AM

Nada ha cambiado todo sigue igual; todo se completa nada queda; algo se prepara es enorme; hay muchas alucinaciones agrupadas, con ellas los gorgojos y a su lado… la muerte.

3:35 AM

¡Curie ayúdame! Sin sonidos, sin olores, sin colores, todo se reduce a una misma visión, la reunión.

3:57 AM

La tensión aumenta y mi incapacidad por llegar al lugar donde los gritos nacen, se incrementa de tal forma, que los sustitutos de los números impares llegan en montones y reemplazan la estancia convirtiendo este pedazo de espiral en otro nuevo; ahora la espiral es otra y las etapas ya no se completan tan fácilmente.

El pensar y sus ideas ya no son necesarios la tercera parte ha comenzado y nadie puede detener lo que viene. Los ojos que me ven me asustan y las voces repitiendo lo que leen, me incomodan.

Las notas, los números, los títulos, las secciones, los paréntesis, los subtítulos; nada existe, todo se ha retirado. Y ellos más que recuerdos, se volvieron cenizas invisibles, hojas atrás.