20 junio 2009

Arquimedes

"Dadme un punto de apoyo", dijo Arquímedes, "y moveré el mundo." La fanfarronada era muy segura, porque él sabía muy bien que no había punto de apoyo, y nunca lo habría.
Pero suponga que él hubiese movido la Tierra; ¿Y qué? ¿En qué hubiese beneficiado eso a nadie?
El trabajo nunca habría cubierto gastos, mucho menos hubiese dejado dividendos, así que, ¿De qué servía hablar de ello? Por lo que los astrónomos nos cuentan, debo entender que la tierra ya se mueve bastante rápidamente, y, si hubiese algunos chiflados que estuviesen insatisfechos con su marcha, para lo que a mí me importa, bien pueden empujarla ellos mismos; yo no movería un dedo ni suscribiría un solo penique para apoyar nada parecido.

No hay comentarios.: