Sin el paralelo de los cantares; sin la magia de las gaitas; sin la linda tarde que me haga compañía. Sin nada más que el día repitiéndose lentamente.
Las disculpas enmarcan cada impacto que menciono.
Que fácil es estirarse y arrancar cada llaga como si de eso valiera un suspiro.
Hoy entono el clamor amargo de la inconformidad.
Nota: Hoy no es un día triste, creo más bien que es... peculiar. Un día donde alguien se toma segundos de su vida y piensa en mí. (Por más que me diga a mi mismo que lo odio, me agrada mi cumple años)
