07 enero 2011

El rincón

Las sensaciones asesinan a los secretos y todos, acurrucados cerca del rincón de los puntos suspensivos, nos preguntamos, eventualmente nos preguntamos. No podemos esperar por siempre, es la solución que hemos acordado. La simplicidad del último acto me hizo pensar en las situaciones que viven los personajes que leen, ellos realmente creen qué nadie los lee.

Los instantes prefiguran las canciones de la radio y la muerte baila en la bocina alterna a la puerta del copiloto. Antes de morir, los secretos empiezan a develar su verdad. La dependencia ocasiona una suma de contraste, pobre secretos, siempre son a los que matan.

Es enero y el tiempo sigue atado. La muerte toma té y nosotros pensamos, siempre nos pensamos. Será justo el instante de aquellos que me crean o es qué mi amiga cree que tú no mereces la pena. Tal vez en el rincón acurrucados, nos preguntemos, siempre nos preguntamos.

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