24 abril 2011

Los números

Se han montado en una pestaña. Viajan sin saber su rumbo. Al llegar, los fierros dañan el vuelo ejemplar y ellos ocultan su incapacidad de ciegos. El sueño de sueños me contó en susurros australes, una de las pausas arrinconadas por el frío.

Son números Peter, sólo números. Tienes razón. Piensa en el momento que cuentas. Piensa en los instantes y en los asteriscos. Tienes razón, tengo que ejecutar las capacidades de los lados y de una vez, sumar puntos para las líneas.

Las tres partes repiten lo que el tamo oculta. El gato en el espejo y yo, de este lado, sigo contando los números que Peter no entiende. Sigo tratando de que el gato conciba lo anteriormente mencionado.

No lo sé, pienso en ellos y me dan lastima. Por qué repasas eso. Sería poco profesional de mi parte no decirte, es fácil. Sólo trato de que ellos sepan que nada tiene un final. No hay partes y el espejo y los números lo saben.

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