29 octubre 2011

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Y tengo esta intensidad de mascota
la tengo atada
la llevo al final
en la vuelta que el espejo deja que de

Y tengo esta intensidad de mascota
junto al suspiro que no me sale
cerca de cada bala
20 octubre 2011

22


Nunca la pude conocer. Ella subía a la esquina y desde allí iba a volver. Todo era una locura licuada por cada consecuencia y yo, yo no podía distinguir entre los errores y las características, ese día había disfraces, ese día iba a morir.

Tal vez tengas que contar otra historia. ¿No logras entender? No puedo, procuro pero no me llegan los errores exactos. Tal vez debas entregar esa cuerda. Su dueño esta muerto. No puedes tener eso acá. Yo la quiero, ella me entiende. Creo que todavía piensas en estar en el sueño de aquella amiga de C.A. No pienso en eso, no sueño, sólo sé que las consecuencias siguen a cada paso y los errores son una causa y las características lo saben. Eso no es cierto, como puedes decir eso si eres una característica. Pero yo no soy igual a ellas, ni un sueño, ni una suposición, ni un desastre. Es muy cierto, conserva la cuerda, tal vez en algún punto de esos que no son suspensivos, puedas encontrar a la voz que resuena entre las líneas que arma la muerte de mi personaje, que arma la de nosotros por las noches. Ojala que sí.
19 octubre 2011

Siempre se suicida a las 7, era su hora favorita. Los errores saben sobre eso. Cada vez que lo hace inician su paréntesis absoluto y allí ocurre el derrame que todos conocen.

Las características utilizan esa situación y pasan todo lo anterior como un trago, como una pasión, como bolsillos llenos. La música se vuelve lenta y se quedan dormidas.

Ella me contó lo anterior unos segundos antes de su último suicidio. Durante el recorrido y antes de que todo pudiera tener un olor a consecuencia, también he decidido probar mi inmortalidad.


12 octubre 2011

18


Adicione más comida a su ración. Pero antes, tengo que explicarte el plan, es muy simple. Entrar, matar a cada error, degollar a las consecuencias y luego, hacer que las características tengan un accidente fatal. Muy bien, pero debe poner más comida. Sí, sin mucha sangre por fa.
11 octubre 2011

16


Era el plan del mes, ese plan único que singulariza la capacidad que tienen los errores para controlar a cada consecuencia, todos saben que las característica utilizan ese control para proyectar el plan desde otro punto y así, los guiones guían a las preguntas, todas y cada una empiezan a soñar. Ese es el detalle que cada personaje obtiene para idealizar a los asteriscos y avasallar los saltos. Ese es el detalle por el cual algunos suicidios son registrados y los errores siempre hacen el informe, siempre.

PD: por suerte, una consecuencia amiga, me dio el dato para no estar en el informe. 

17


Me voy a suicidar. Con una oración diré todo. Una de esas oraciones que siempre arreglan los errores en sus informes. Las características hacen toda la numeración y allí la cuerda se convierte en un sitio común. Cada consecuencia podrá leer al final del día: algunos suicidios    son perfectos.
10 octubre 2011

15


La cara del error era extraña, era uno de esas caras que no puedes reconocer tan fácilmente, al tratar de volver, me perdí entre los números y las capacidades que las consecuencias dejan tiradas por todos lados.

Si es cierto, la ayuda que vino desde los puntos era la misma que desde hace rato juega con las balas, la misma que deshoja a los cartuchos y además, es la misma que la cara tiene tatuada cerca de un ojo (el izquierdo o era el derecho, ahora tampoco recuerdo).

Y ese día las características me llamaron y pude visualizar lentamente que ella era la causante. Ella escribe y uno sin querer mueve una mano, escribe y uno inserta la aguja, escribe y el índice va al metal, escribe y exactamente no se recuerda lo demás.


14


Y ella merecía todos los errores, era una solución que sólo tenía que aceptar hasta estar conciente que cada consecuencia iba en sus maletas.

Nunca pude percatarme de tal locura, las característica siempre presentan informes (claro ellas son muy rectas). Cada pasión me traía el recuerdo de las iniciales antes mencionadas y porque no, una que otra filtración hecha número.

Y ella no merecía a las consecuencias, de eso estaba muy claro. Sin embargo, cómo era posible que no se diera cuenta. Era obvio, todos saben que las consecuencias van junto a los errores, aunque ellos no las traten, aunque ellos no tengan una relación exacta.

Nunca reaccioné hasta escuchar la voz del “preparen”, allí, en ese momento, todas las líneas se dieron vuelta para dibujar mi cara cerca del paredón, cerca del “apunten”, cerca del instante donde ella decía con aquella voz “fuego”.
04 octubre 2011

13


Traspasa el límite y dame más que sólo ausencias. Procura una línea agradable y prefigura un engranaje que no rechine. Uno que tenga un nombre de error. ¿Los nombres de los errores son lindos? No, pero son mejores que el de las consecuencias. ¿Por qué crees eso? Es muy fácil, anota, la inversión entre un techo y las nubes no puede ser igual a la espiral que el laberinto conjuga. Sigo sin entender. Te lo expondré de la mejor forma, piensa en una consecuencia que se viste de característica, uno puede reconocerla, son tan reconocibles que no pueden llegar a ser errores. Mejor háblame de las causas de los puntos y su trato con las hojas. Eso es más sencillo. Los puntos son producto del problema que las consecuencia abordan y allí, es donde esta el truco de los errores, ellos inventan a las característica sólo para burlarse de ellas. ¿Y por qué quieres cortarte el cuello? La situación no es la más precisa para contestar, por eso, es necesario que te vayas, luego de mi muerte podré responderte. Por ahora sólo quiero jugar a seccionar cada cable que el nervio motor utiliza con gran afluencia.

12


Un error inicia su suicidio, de esos normales, con pistola, balas y ganas. El día se arrepiente y se convierte en noche. Una ejecuta la tardanza y la otra sección comprime la sagaz estancia que las consecuencias llevan consigo.

Numerar no era su trabajo, pero bajo la sombra de su suicidio, no podía hacer otra cosa. Si es muy cierto, gritan las características en huelga desde hace rato. Uno las ve y llevan sus pancartas con el honor de cualquier punto suspensivo. Ellas no tienen otra opción posible. Es tan cierto, que persuaden a estas locuras para estar cada vez más cerca.

Un error ya tiene su suicidio preparado, yo lo supe por otro error amigo. Él, el suicida, es minucioso, un día de esos que se arrepienten, empezó una tarea casi inalcanzable. Esa relación con el infinito y la estupidez que tanto le gusta a los errores. No es una preocupación inexacta, me cuenta mi amigo, es así por las pausas que sobrellevan a las altas estancias.

No es viable escribir la conclusión. Imagina por un segundo que suena el disparo, la bala traspasa y todo se convierte en una situación bastante romántica. Sí, une los puntos, no todos son suspensivos. Imagina que ese error (el suicida), lleva consigo tu nombre, sí, él pensó en ti durante todo este recorrido. No, no es un juego, sino, imagina que las consecuencia siempre tienen razón y cada característica es la mejor de todas y por tanto, todos debemos estar con la pistola, con las balas y por supuesto, con las ganas de volarnos la cabeza.

11


Renuncia. Debes hacerlo. La cualidad de los errores es indiscutible. Cada consecuencia lo sabe, sus archivos son muy precisos. No puedo, se me hace imposible. Es un bienestar que no tengo. Trata, es lo mejor. A estas alturas tu nombre no tiene valides. Lo sé, es algo que pienso siempre. Entiendo el inconveniente. Algo no funciona y por ende la culpa es tuya. Que lastima, hasta cierto punto siempre imagine que todo lo anterior ocurría sólo en la espiral, nunca por causa de mi nombre. Sí, es la mejor solución. La más digna, recuerda, sólo eres una característica, no puede jugar a estar y no estar. Sí, tienes razón, es el mejor momento, ahora cállate, tengo que saltar. Espera un segundo, antes de ello, ejecuta la parte estratégica de tu plan. Tranquilo, al caer todo se va a quebrar, tú, las consecuencias y los errores, serán una base que ya no volverá a molestarme. Sí, es cierto. Salta, soportarte no me es posible. Tranquilo, la soga siempre tiene el mejor recurso.