19 octubre 2011

Siempre se suicida a las 7, era su hora favorita. Los errores saben sobre eso. Cada vez que lo hace inician su paréntesis absoluto y allí ocurre el derrame que todos conocen.

Las características utilizan esa situación y pasan todo lo anterior como un trago, como una pasión, como bolsillos llenos. La música se vuelve lenta y se quedan dormidas.

Ella me contó lo anterior unos segundos antes de su último suicidio. Durante el recorrido y antes de que todo pudiera tener un olor a consecuencia, también he decidido probar mi inmortalidad.


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