27 diciembre 2014
"Andábamos sin buscarnos 
pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" 
Julio Cortázar



Y uno entra en el laberinto, como Teseo, con ese miedo por el minotauro, con esa sensación de no volver, sin embargo, la vida te hace encontrar a una Ariadna y te da hilo para poder regresar, matar al minotauro, y seguir, seguir con esa capacidad que tienen algunas bocas en atraer, seguir con los pasos para poder encontrar un buen horizonte si ser tan materialista, que el sol sea una ofrenda para las mañanas y la luna un regalo para los días de mucho cansancio.

Volver significa el triunfo, no por la matanza, sino, por lo que sigue. Soñar con el laberinto y sus múltiples pasajes para perderse y que en una vuelta el minotauro te mate es una pesadilla para no volver. Un pueblo de tejedores pende de un hilo y así, con Ariadna de compañera, seguir, seguir por el horizonte y encontrar una catedral para poder vestir bastante y que la pomposidad sea un pequeño cambio para que el barco y encontrar ese puerto seguro para poder ver correr a toda la descendencia.

Nota: Hay pequeños detalles... 
PD: Negrita